Friday, 20 February 2015

The Waves

Cuando era un niño me gustaba meterme en el mar con el agua hasta el pecho y mirar hacia el horizonte viendo, con una mezcla de temor y fascinación, como avanzaban las olas hasta alcanzarme.

Y entonces me gustaba ser engullido por ellas y zarandeado disfrutando de unos instantes de auténtica entrega golpeado contra el fondo de arena, abandonado, como ensayando la muerte.

A veces se me erizaba la piel porque tenía frío.

A veces sólo escuchaba el mar, al mar, las sosegadas aguas que me mecían cuando perdía pie,... el rugido de las olas que se rompían detrás de mí.

Y todo lo veo así, avanzando total.

Thursday, 19 February 2015

La madurez

La madurez (intuyo) debe de ser olvidar las mentiras de la percepción y abandonar la idea de vivir y entender, para acomodarse en una vida sencilla, controlada, de alegrías contenidas (con la esperanza de conseguir así que también las tristezas sean contenidas).





Tuesday, 17 February 2015

Precioso anochecer junto a la cámara de gas

Ver la película "Rainbow's Gravity" en el festival de cine documental "Punto de Vista" de Iruña me ha hecho pensar sobre la afirmación de Steven Spielberg según la cual el horror del holocausto de la Segunda Guerra Mundial, el horror en particular de Auschwitz, debe ser mostrado en blanco y negro (como él hizo en su película "La lista de Schindler").

En "Rainbow's Gravity" se reconoce que el material filmado de aquel horror está en blanco y negro, pero se señala que entonces ya se disponía de película en color y que, de hecho, ya había grabaciones en color.

Creo que todo esto trata sobre los engaños de la mente, de las simplificaciones, de los dibujos parciales, y por tanto falsos, con los que la mente trata de hacernos la vida más fácil, de hacérnosla clasificable, ilusoriamente comprensible. 

Pero la realidad es cruel y compleja y surge tozudamente de debajo de la alfombra de convencionalismos con la que pretendemos ocultarla. 

Auschwitz no fue en blanco y negro. La hierba era verde, las personas tenían color. El cielo a veces era azul y el sol reforzaba la belleza y templaba los atardeceres que se deslizaban hacia preciosas puestas de sol que recordaban la magnificencia de la naturaleza. 

Y entre la miseria de torturadores, asesinos, cómplices y víctimas había ojos que miraban esos instantes y recordaban el amor.

Saturday, 7 February 2015

7215, de madrugada


Salgo de los bares y está la soledad.
Entro en los bares y está la soledad.
Soledad atestada de muchedumbre ruidosa.
Estrujado en la soledad.
Sin espacio en la soledad.
Solo.
El frío me recuerda la soledad. La soledad horrible. Nadas compartidas.
Estar contigo también sería soledad.
El vacío gélido.
Miro alrededor y sólo veo resignación y conformismo.
No me creo ninguna sonrisa. Y menos las carcajadas que permanecen vibrando y se disipan en unos segundos de angustia, que se me hacen eternos, en los que imploro por un huracán que se lleve esa agonía de pretendida alegría. Digo agonía.
Todo lo que hago es falso. No soy consciente de decir nada de lo que parece que digo. Y ya no me sorprendo por no ser entendido. Y nunca espero respuestas ni hablo con nadie aunque lo parezca.
Sólo emito sonidos porque tengo horror al vacío.
Digo a la soledad.
Digo a la nada.

No es posible estar en pareja porque su fundamento es que tu pareja se sienta especial y salga de la multitud y tenga cierto poder o derecho sobre ti. Y ya es muy tarde para que alguien lo vuelva a tener sobre mí.

Monday, 26 January 2015

Nos ahorcaremos mañana. A menos que venga Godot.

"¡Ah, sí, la noche! Pero presten más atención, de lo contrario nunca llegaremos a nada. Miren. ¿Quieres mirar al cielo, cerdo? Bueno, es suficiente. ¿Qué es lo extraordinario de este cielo? Es pálido y luminoso como cualquier otro cielo a esta hora del día. En estas latitudes. Cuando el tiempo es bueno. Hace una hora aproximadamente, después de habernos enviados desde digamos las diez de la mañana, sin disminuir los torrentes de luz roja y blanca, ha empezado a perder su brillo, a palidecer, cada vez un poco más, un poco más, hasta que ¡zas!, ¡se acabó!, ¡ya no se mueve! Pero... pero, detrás de ese velo de dulzura y de calma, la noche galopa y caerá sobre nosotros, ¡ptac!, así, en el momento en que menos lo esperemos. Esto es lo que sucede en esta puta tierra."

Esperando a Godot
Samuel Beckett




Friday, 23 January 2015

Edmond Jabès


El extranjero te permite ser tú mismo, al hacer de ti un extranjero.

Lo que está ante ti te remite a tu imagen; lo que está detrás, a tu rostro perdido.

La singularidad es subversiva.

El decía: “El escritor es el extranjero por excelencia. Sin derecho de residencia en sitio alguno, se refugia en el libro, de donde la palabra lo expulsará. Cada vez, sus salvación se la deberá, provisionalmente, a un nuevo libro.”

No se nace extranjero. Se hace, a medida que uno se va afirmando.

Ser uno mismo es estar solo.

No hay sueños ni cielos acabados.
Fragmentos.
Lugares escritos. El sendero polvoriento es el seguido.

Te estiras. Te estiras.
No sabes que desapareces.

La amarga constatación del tenebroso final de un día vivido.



Veo en tus ojos una imagen de mí que nos remite a la nada a los dos.

Caminas y la ciudad se entreabre a tu paso y se cierra tras de ti. ¿Qué quimera persigues? ¿Qué sueño extravagante? Lo que esperas te acecha desde siempre. ¿Lo sabías? ¿Irás a la izquierda o a la derecha? ¿Lo sabes con claridad?
De ahí, probablemente, ese aire vago, inquieto, que se te atribuye.
Y esa sonrisa que no es sino mueca prolongada, crispación del rostro, elocuente expresión de una angustia que te esfuerzas por encubrir.
Detrás de los muros que vas rozando hay personas que también esperan o que, por haber creído demasiado pronto en su estrella, han perdido quizás toda esperanza.

Derribar los muros, no los que nos protegen sino los que nos dividen.

Hacer propio un lugar cualquiera, ¿no es, enseguida, excluir al vecino?

Ninguna pared entre la Nada y la Nada.
Ninguna palabra inútil, sólo una palabra de necesidad, aferrada a sí mismo.

Esta ciudad no es mi ciudad.

Y lo castigaron por seguir aún con vida.

(tomado de "Un extranjero con, bajo el brazo, un libro de pequeño formato" escrito por Edmond Jabès)





Wednesday, 7 January 2015

Una película tranquila

Escribiré una película tranquila. Casi sin música. Unas notas de piano goteando. Y los demás sonidos, incluidas las palabras de las voces, estarán acompasados y serán tan leves que no se notarán.