Thursday, 23 January 2014

Pai, sunny Pai

Tanta luz y la alegría (energía) del paseo solitario de esta mañana por los montes cercanos. La temperatura. El ir "cogiéndole el punto" al sitio. Este bar, el "whynot", en el que me tomo tranquilamente una cerveza mientras escribo y tengo wifi... Aquí sentado viendo pasear por la calle, enmarcados por el porche del bar, a todos estos turistas... Todo esto me hace tener una mirada misericordiosa hacia este pequeño pueblo y hacia mí, y no sentir ya la rabia, la oscuridad, de mi primera mirada (anterior post). En este momento, en cambio, me siento parte aunque esté (como siempre) fuera mirando.

Todo es falso y fingido pero no sólo aquí. Lo es en todo, en todas partes. Y está bien. Es magia, es una ilusión. Desempeñamos nuestros papeles, actuamos. Nos repetimos, nos copiamos. En esta comunión, en la aceptación de este código somos sociedad, somos humanidad. Nos reconocemos en los gestos, en el código de sentimientos y anhelos ya establecidos. Estamos aquí de "vacaciones", nos sirven, compramos, bebemos, reímos. Está bien, es así. Lo mismo cuando trabajamos, amamos o morimos. Está bien, no hay nada más. No hay esencia. No hay sonrisas que sean falsas, no se trata de la motivación de la sonrisa, es la sonrisa en sí lo que importa. O sea, no se trata de si hay razones para sonreír. Lo hacemos y nos corresponder y en ese intercambio somos felices. No se razona. La vida no es nada más, todos queremos lo mismo.

Esto es una fiesta. Si te lo puedes permitir, participa. Estos es el presente, no te va a esperar. Sonríe. Y además hace calor y los cuerpos y los rostros son hermosos. Y hay buena comida y alcohol. Puedes pasar de largo de esta fiesta y muy serio caminar hacia la oscuridad de tus reflexiones consultando tus libros... Pero la esencia es este sorbo de cerveza... umm... y esa manera de caminar... y las luces del día que se funden lentamente, "sunset".

En este momento somos felices y seguimos el ritmo de la música con los pies y con la cabeza.

(Pasan montados en una motocicleta un hombre joven, su bebe y su pareja, europeos. Sonrientes y felices.)




Wednesday, 22 January 2014

Pai, Thailand

En este refugio hippy-turístico comparten calles y mesas de bares jovencísimos chicos y chicas europeos, americanos, australianos, japoneses, chinos,..., disfrutando de un "gap year" o de unas vacaciones de dos, tres, cuatro, seis meses, con individuos absolutamente fumados y borrachos que parecen haber envejecido atrapados en esta caricatura de Easy Rider. La policía, las leyes, Thailand,... miran para otro lado, en esta parte del mundo históricamente famosa por ser nudo neurálgico del tráfico de opio, mientras estos dinosaurios de raídas melenas y barbas, de encanecidas miradas, van cambiando sus dólares por lenta agonía hippy que sorben con sus agrietados labios en finos hilos que sortean sus amarillentos y dañados dientes para aumentar la fetidez de sus ya casi muertas bocas. Gordos y viejos Santa Klaus con sus blancas melenas recogidas atrás en coletas, que ríen moviendo sus carrillos alcohólicamente sonrosados mientras se pasan un peta o miran de reojo a una puta (chica o "lady boy"). Y no sé qué me produce más tristeza si la alegre inocencia de los que empiezan a vivir o la lenta disolución en el humo del hachís de esos ojos que unos arrugados párpados tratan de ocultar para que no lo inunden todo con su infinita tristeza.
(O igual simplemente me pasa que estoy solo y soy consciente de ello.)



Thursday, 16 January 2014

Soñar en un tren

Imagínate que te duermes y sueñas que viajas en el tren nocturno que va de Bangkok a Chiang Mai y que cuando te despiertas ves amanecer a través de las vetustas ventanillas del tren cuyo traqueteo te mecía mientras soñabas. Y los límites de la realidad y del sueño se difuminan.



Wednesday, 1 January 2014

Saturday, 28 December 2013

es más humano morir

(Yo digo que) la vida no "hay que" vivirla 
porque sí, por respirar, como animales... 
que para eso es más humano morir.

Monday, 16 December 2013

El sol sale por el Este

Palabras que se llevan olvidos

Soledades que caminan agrupadas

Sueños que se velan

Noches que se funden

Adioses precipitados



       Un pájaro en la
                      ventana
                 y vuela
           


amanece por la derecha
  ahora está el sol
anochece por la izquierda

Wednesday, 11 December 2013

La Grande Bellezza


La película me ha gustado. Tiene algo, mucho, de “La Dolce Vita” y de Fellini en general. Tiene la belleza de Roma soleada mientras se escuchan coros de voces femeninas (“I lie” de David Lang). Tiene una melancólica y fluida reflexión sobre el paso del tiempo, la decadencia, la alegría fingida, la nada.

Desvela el “bla-bla-blá” que nos envuelve para esconder (hacernos olvidar) la levedad, el vacío, la crueldad de la fragilidad de la vida. Que también se oculta, se cubre, con la belleza, con la gran belleza de la ciudad, del mar, del cielo, de los cuerpos y de las miradas nostálgicas.

A mí me ha emocionado a pesar de las irrupciones de la música disco y de los gritos y de los grotescos cuerpos que se bambolean luchando contra la decrepitud. O, en realidad, me ha gustado también por eso, por esas escenas en contraste con la mirada serena y el paseo reflexivo.

Vamos a morir pero antes “debemos” vivir (pero,… ¿qué es vivir? ¿cómo se vive?).
¿Quién soy yo?”, se pregunta el protagonista (como Bretón en “Nadja”).
El protagonista siente haber estado atrapado en el torbellino de lo mundano, haber querido ser el rey de los mundano. Haberlo sido.
Le gustaría, como dice que quiso Flaubert, escribir una novela sobre la nada.
Y es a los sesenta y cinco años cuando se ve con la lucidez para decirse que “no va a hacer nada que no quiera hacer”.

Es el viaje melancólico, encubierto bajo riqueza, ostentación y hedonismo, de un “Ulises” derrotado que, gracias a su lucidez para asumir el fracaso y la nada, parece victorioso.