He
conocido a un chico muy atractivo que estudia dirección de empresas becado por
el gobierno de su país. Es de un país del Cáucaso, no recuerdo de cuál. Le he
invitado a mi casa, hemos quedado que iré a recogerle al aeropuerto a las
cinco. Estudia en Londres, lo conocí por Internet. Tengo una foto de él, lleva
un traje negro de corte moderno, es rubio, ni siquiera utilizando el zoom se
distingue el color de sus ojos, es alto y delgado. Parece muy interesante.
Mientras esté aquí dormirá en mi casa, le he preparado la habitación que era de
mis padres. Espero que pase algo entre nosotros. No sé, leyendo sus correos y
escuchando su voz a través del teléfono, estoy convencida de que es perfecto
para mí. Habla muy bien en inglés y tiene una fuerte voz masculina. Me imagino
junto a él en actos culturales, nos veo elegantes paseando juntos, viviendo
quizás en Londres o en Tokio.
Saturday, 2 July 2011
(En) el laberinto sin paredes (séptima parte)
Monday, 13 June 2011
Wednesday, 8 June 2011
(En) el laberinto sin paredes (sexta parte)
Tengo miedo a las enfermedades porque podrían afearme y causarme dolor. Tengo pánico a hablar en público porque no se me entiende, o sea, se me mal interpreta. A menudo me pregunto cómo es mi aspecto cuando se habla conmigo, creo que pongo muecas involuntarias. Es cierto que las pongo porque muchas veces me han dicho “no pongas esa cara” cuando yo no estaba haciendo gesto alguno. Hay algo que yo sé, que yo intuyo, que está en mí, que soy yo y que sé que acabará conmigo. Y tengo la aplastante certeza de ya haber vivido todo y de estar ya muerta.
Saturday, 14 May 2011
Jules et Jim
Jules es alemán, quizás austriaco. Jim es francés. Cuando empieza la película viven en el alegre París de fiestas y bohemia anterior a la Gran Guerra.
Jim tiene mucho éxito con las mujeres, sabe tratarlas porque no les da importancia. Jules en cambio es enamoradizo y se entrega tercamente a la ilusión romántica de la pareja.
La película es un lienzo en el acertadas pinceladas nos esbozan la fuerza de su amistad. Elijo una escena: cuando Jules esboza en la mesa de un café el rostro de una mujer que amó (en la medida en que este personaje sea capaz de conjugar en pasado ese verbo)y Jim quiere comprar la mesa. Nunca ninguno de ellos había conocido a otra persona que le escuchase.
Conocen a una mujer única por su desenfado vital que cautiva a Jules. Comienzan a ser pareja aunque sean tres. Elijo una escena: cuando cruzan el puente metálico los tres corriendo con ella disfrazada de hombre.
Catherine y Jules se van al país de éste y se casan, tendrán una hija. Antes de tomar esta decisión Catherine trata de tener una cita con Jim, en un café, ¿para consultarle? Es deliciosa la manera en que los dos amigos se piden y se dan permiso para autorizar estas citas que son conversaciones pero también para autorizar las relaciones sexuales (como se ve más adelante en la película).
Llega la Gran Guerra y las vidas de los dos amigos avanzan paralelas, en bandos opuestos, preocupados por no matarse mutuamente.
Después de la guerra retoman su amistad a través de un visita de Jim a la familia Jules. Desde el primer momento es apreciable el efecto de la guerra en Jim. Ya no sonríe desenfadadamente, ha madurado. Jules en cambio parece vivir aún con su desenfado e inocencia (en un momento de la película Catherine dice que lo que le atrajo de Jules fue su inocencia y fragilidad que lo hacen distinto de todos los demás hombres). La pareja con la niña parece muy feliz y Jim añora tener eso mismo. Pero pronto Jules confiesa a su amigo la falsedad de su relación con Catherine, las huidas de ella, los amantes que tiene, cómo le desprecia y el espectador pasa a verla como un precioso pájaro enjaulado. Jules mira para otro lado, trata de entender, trata de hacer todo lo posible por no perderla, por tener al lado aunque durmiendo en habitaciones separadas, aunque sin sexo, aunque ella le sea infiel descaradamente.
Catherine seduce a Jim que tiene la carta blanca, cuando no el ruego de su amigo, para esa relación y pasan a ser un trío con niña feliz al ritmo caprichoso de los deseos de Catherine.
Pero Jim tiene otra opción vital en París, una mujer que le ama de la manera que Jules ama a Catherine, una mujer que siempre le espera en la cama y que parece más adecuada para el nuevo Jim surgido de la guerra.
El patetismo de Jules crece cuando desde su vértice del triángulo trata de mantener la extraña figura frente a los devaneos de los otros dos vértices.
De repente Jim salta del barco a la deriva sobre aguas turbulentas que es el trío y huye de Catherine hacia la estabilidad de su relación parisina.
Pero Jules y Catherine vuelven a Francia y se reencuentran. El trío se ha difuminado porque Jim ya no está, ha dado un paso más en su evolución personal y no es parte sino que observa desde fuera.
Pero la locura egomaníaca de Catherine basada en ella como deseo sexual no puede sino acelerarse hasta la autodestrucción cuando el paso del tiempo se hace evidente y el cuerpo empieza su declive.
De la misma manera que en una maravillosa escena de noche parisina previa a la guerra ella se arroja al Sena dejando clara su libertad total, la escena final es su último grito de poder total sobre los dos hombres causándoles a ambos el máximo daño que se les puede infligir.
Saturday, 2 April 2011
Un poco más de La camara oscura, George Perec
Saturday, 26 March 2011
La camara oscura, George Perec
Monday, 14 February 2011
(En) el laberinto sin paredes (quinta parte)
Un niño desconocido se acerca y te llama señora, entonces caes en la cuenta del tiempo. Del tiempo que debe de quedar envarada en esta soledad, tan triste. A menudo viajo, frecuentemente tengo relaciones sexuales y, también, trabajos. Con medicación puedo incluso llegar a hacer planes. También hay veces en las que me asomo a la terraza y pienso en lo fácil que sería saltar la barandilla. Hay once pisos, ¿serían suficientes? A los suicidas románticos les gusta imaginar las reacciones de los que les sobrevivirán. Eso demuestra que no están realmente solos, no conocen la verdadera soledad. Por eso se imaginan la muerte como una gran sala oscura desde la que ellos contemplarán morbosamente como son añorados. Se suicidan contra alguien o por estética. Pero quien conoce la soledad sabe que la muerte es nada y se ahoga. El suicidio sólo puede ser por desesperación pero ésta no es racional sino relativa, puede estar esperándote al final de un momento de bajada. Cuando te abraza todo se acabó. Ni siquiera una habitación oscura.
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