Wednesday, 14 August 2013

Nada que explicar


Estaba callado, tan callado que llegasteis a creer que estaba muerto. Esa era la idea. Me desentumecí y me froté los ojos. Ví. Deambulé desorientado, apoyándome en los muros fríos y húmedos. Pronto mis pies descalzos pisaron hierba mojada y matojos aguados por el rocío acariciaron mis pantorrillas desnudas. Deslumbrado, ebrio de colores y tiritando de frío, fundí mi cuerpo con la mágica niebla y fui una sombra de árbol más. No me esperabais, no fui hacia vosotros. Continúe la fuga.


Sunday, 4 August 2013

Yo no soy de aquí


Mucha gente dice que no parezco de aquí, que no puedo ser de aquí, que parezco extranjero, que debo de ser extranjero. Tantas personas no pueden estar equivocadas. No soy de aquí.

Aunque cuando camino solo, de noche mientras todos ellos duermen, se diría que soy parte de la ciudad. Cuando la paseo en medio de la noche, cuando suavemente dibujo sus torpes curvas de ciudad vieja, cuando escucho el aire que golpea los vestigios, la suciedad, que han dejado los que duermen y que toca, convertido en brisa o en vendaval, las hojas de los árboles,… cuando me dejo mojar mientras ella se moja de lluvia (y ellos se protegen entre sábanas y televisores), cuando raspo los nudillos de mis manos contra los desgastados muros de sus casas, cuando… se diría que yo sí soy de aquí. Soy aquí.

Pero siento lo mismo en cualquier parte del mundo. No te soy fiel triste ciudad de iglesias, conventos y murallas. Triste ciudad marcada por guerras y odios, que contienes pequeños amores e ilusiones. Triste ciudad que te deslizas provinciana hacia el final de los días de todos los que duermen y de los que vendrán. Ciudad escenario de mis frustraciones y derrotas.

Como un pequeño barco velero en un silencioso mar sin viento, apareces fantasmal en mi imagen de ti. Detenida, atrapada en tantas soledades (algunas de ellas soledades multitudinarias). Amordazada por la mediocridad de pequeños políticos de la vida cotidiana que te enclaustran bajo un burka de miedos y tradiciones. Yo quisiera arrancarte la ropa bajo la que te ocultan, los complejos con los que te paralizan. Quisiera destrozar las seguridades que te hacen parecer cuerda. Yo te quiero desnuda y enajenada como cuando eres la triste loca ciudad del frenesí de ocho días y medio de alegría. No esa ciudad nublada y fría, no esos días cruelmente cortos, no esa melancolía. Pero yo no tengo tiempo para salvar a nadie, no tengo tiempo para salvarte.

Yo te quiero. Aunque no sea de aquí.

Yo te quiero pero te tengo que dejar.

Es una de las formas del amor.


Friday, 26 July 2013

Palabras, sólo palabras


Todas me dicen palabras. Palabras, sólo palabras. Todos les dicen palabras, sólo palabras. Todos sienten palabras, sólo palabras. Olvidado el significado. Es sólo estar pasando el tiempo, que corran los días. Palabras esperando la palabra muerte. Unas pocas palabras, un limitado código. Una espera entre risas huecas. Seguir caminando sin mirar atrás. Yo digo “amar” y espero, pero nada ocurre. Yo digo “deseo” y nadie lo entiende. Yo camino solo, debe ser en lo alto de un monte. Es una ladera, no es más como una pequeña meseta, una explanada. La hierba está cortada como un césped cuidado porque han pastado ovejas. La luz es metálica, los contrastes de colores son extraños, el sol y las pocas nubes juegan y hacen irreal mi caminar dubitativo, torpe. Enajenado camino fuera de mí, siendo capaz de verme andar lento, fascinado de soledad y lucidez. Entendiendo todo durante un instante. Cierro los ojos y siento el aire que se va haciendo viento conforme encaro la cresta y sólo abro los ojos cuando todo queda debajo de mí. Y el cielo es infinito y valles, pueblos y montes se van perdiendo hacia el horizonte. Y no necesito palabras.

Wednesday, 26 June 2013

En el bar Las del Barco, San Telmo, Buenos Aires, Argentina, la Tierra, el Universo

De repente, me pasa mucho, tengo que demostrar que no me importa alguien que en realidad me importa mucho.
Es tan duro perder personas que trato de protegerme fingiendo una fortaleza tan ridículamente falsa que tengo que beber mucho para poder dormir.
En dos, tres, días vuelvo. ¿A dónde? No se trata de espacio, es espacio y tiempo si no no existe tal lugar. Ninguna cara será igual, tampoco la mía, menos la mía. Ya no sé que hacer.
(Y aún tenemos la ilusión de que sólo cuando cambia el espacio desaparece el lugar y esa distorsión del conocimiento, de la percepción, nos hace pensar que podemos conservar el lugar (para seguir o para volver). Pero el tiempo lo mata.)

Una pistola, una bala, un momento de voluntad, una ligera presión en un gatillo, un momento de serenidad, un (el) apagón total. Quizás la famosa espiral hacia la luz. Seguramente la nada eterna, la nada.
Sería demasiada ironía otra etapa, otra lucha, otras cavilaciones, otras dos pintas, otro bar, la voz de Amy Winehouse, de otra, otra, otra,...


El tiempo pasa,
eso dicen.
Se superan etapas,
eso dicen.
Hay que pasar el duelo,
eso dicen.
Son etapas, etapas, quién resiste vence,
eso dicen.
Lo mismo te escribo una canción que un epitafio
(o un escupitajo).
No me lo puedo creer,
eso dicen.

Yo estoy sentado aquí (allí) en un parque con ella (sí, con ella) y... ya no estoy...
resignación
la vida
etapas
duelo
"será por algo"
para algo mejor,
eso dicen.

Una muerte tan cruel que te deja seguir en el mismo cuerpo que sí que está vivo (porque, ¿qué es un cuerpo?) y lo podemos mantener para que sea útil para donar órganos...¡Es un contenedor de órganos! Es útil en cuanto a contenedor de órganos en la cadena de la creación y la destrucción,... de los nacimientos y las muertes,... energía que se transforma incrementando la entropía.

Cuanto más alcoholizado estás más tardas en emborracharte, más alcohol necesitas,... más dura esta euforia de correr hacia la embriaguez.



Monday, 24 June 2013

Descubrir


La gente que pasa (pasamos) y cuenta (contamos) destruyendo el descubrimiento, la sorpresa, a los que vienen detrás. Pero algunas personas tienen prisa y no quieren descubrir. Y algunas personas caminan dubitativas, con miedos, como si el camino fuese nuevo,... porque lo es para ellos (supongo). Cada paso que damos es nuevo. ¿Cada paso que damos es nuevo?

Wednesday, 19 June 2013

Vividores

No quieren hacer ninguna revolución, ni hay nada ascético en su forma de vivir. Simplemente quieren disfrutar de la vida, vivir unas eternas vacaciones (o, al menos, tan largas como les sea posible). Quieren vivir.
¿Y yo?
Cuando tienen dinero se lo gastan en disfrutar (en alcohol, en drogas, en viajes, en seducir) con la máxima calidad que pueden conseguir. O sea, en el placer según su definición de placer (que es la definición universal, estándar, ya que las cosas no son tan complicadas y las personas no son tan diferentes).
Que no pare la diversión, que no acabe la sucesión de experiencias,... que no se detenga la carrera, que no cese la música, que siga el baile...
Sólo se detienen cuando no pueden seguir, cuando no tienen dinero, cuando están muy enfermos, cuando alguien les seca,... cuando han muerto.
Son una tribu nómada buscando más allá de la rutina, con una constante necesidad por sentir, por conocer, por disfrutar,...
Pero sin querer convencer a nadie, sin hacer proselitismo. Entienden que otros tengan otras formas de disfrutar, de conseguir el placer, de "vivir".
Ellos siguen sus caminos, sus viajes. A nadie le piden que les siga. Caminan, caminan, caminan,... conocen, descubren,... se alejan,... vuelven.
Disfrutan cuando se encuentran y pueden intercambiar experiencias e incluso caminar juntos durante algunos metros, quizás algún kilómetro,... Luego dicen "goodbye" y al dolor, cuando aparece, lo despiden con un "It's life". Y enseguida viene otro encuentro.
A veces viajan en pequeñas manadas pero rápidamente se disgregan por su tendencia solitaria.
Algunos viajan en parejas y yo les observo, tratando de encontrar fisuras, pero en el fondo quiero que sea real.




Saturday, 8 June 2013

Ahora es inútil... ahora me voy.

- ¿Por qué te vas entonces?
- Estoy cansada, Remo.
(...)
- Cansada... ¿qué es lo que tenés cansada vos?... Y todas están cansadas, no sé por qué... pero están cansadas...
....

- Bueno, y cuando nos separábamos teníamos esta idea semejante: ¿y el placer de la vida y del amor consiste en esto?... Y sin decir nada comprendíamos que pensábamos en lo mismo...
...

- Pero tú, Elsa... ¿tú?¿Y nuestros proyectos?
- Ilusiones, Remo... esplendores.
- Sí, esplendores... pero ¿dónde aprendiste esa palabra tan linda? Esplendores.
- No sé.
- ¿Y nuestra vida quedará siempre deshecha?
(...)
Lo aturdía la pena como un día de sol en el trópico. Se le caían los párpados. Hubiera querido dormir. El sentido de las palabras se hundía en su entendimiento con la lentitud de una piedra en un agua demasiado espesa. Cuando la palabra tocaba el fondo de su conciencia, fuerzas oscuras retorcían su angustia. Y durante un instante en el fondo de su pecho, quedaban flotando y estremecidos como en el fangal de un charco, sus hierbajos de un sufrimiento. Ella continuó con la voz apaciguada por una resignación interior:
- Ahora es inútil... ahora me voy. ¿Por qué no fuiste bueno vos? ¿Por qué no trabajaste?
....
- Elsa... ya sabés... vení cuando quieras... podés vení... pero decí la verdad, ¿me quisiste alguna vez?
- Siempre te quise... ahora también te quiero... nunca, ¿por qué nunca hablaste como esta noche? Siento que te voy a querer toda la vida... que el otro a tu lado es la sombra de un hombre.
...
Esto es tan triste como el desierto. Ahora ella duerme con él.
Los siete locos
Roberto Arlt